¿Qué es la etnobiología?
La etnobiología estudia cuáles son los seres vivos (plantas, animales, hongos, microorganismos, etcétera) empleados por distintos grupos de seres humanos y el modo en que el uso afecta tanto a los organismos utilizados como a los seres humanos que los usan. La etnobiología es una ciencia relativamente joven ―tiene aproximadamente 100 años―, y en sus inicios estaba interesada únicamente por los grupos humanos a los que comúnmente llamamos ‹‹culturas indígenas››, ‹‹pueblos originarios›› o ‹‹culturas ancestrales››; por ejemplo, los mayas o los chichimecas (Ford, 2011). En épocas más recientes, sin embargo, se puede estudiar la etnobiología de cualquier grupo de personas que compartan ciertas características socioculturales en común. Así, hoy existe la etnobiología urbana, enfocada en el estudio de los habitantes de las ciudades con las especies que emplean para diversos fines.
Los efectos del uso sobre las especies utilizadas generalmente se expresan en el número de individuos y las regiones del planeta donde se encuentra una especie. Una especie considerada útil por su valor comestible puede ser llevada por los seres humanos hacia regiones en las que no habitaba naturalmente y llegarse a establecer ahí. Por otro lado, un árbol cuya madera se emplea para la construcción de muebles, casas y otras aplicaciones puede volverse cada vez más escaso debido a que se le tala para su aprovechamiento sin la reposición de individuos. No sólo los usos tangibles pueden afectar la cantidad de individuos y su distribución en el planeta, sino también los usos simbólicos. Por ejemplo, considerar a un animal como sagrado o símbolo de la identidad de un país puede permitir que no se le mate o cace y se generen programas para su protección y conservación, con lo que su número de individuos aumentaría en el tiempo. Lo contrario podría ocurrir para especies a las que se atribuyen valores malignos, como las serpientes.
En el caso de los seres humanos, usar a otros organismos desde luego también permite que haya más seres humanos y que hayamos colonizado prácticamente todos los ambientes terrestres. Llevar consigo organismos útiles es uno de los factores que permitió al ser humano multiplicarse y sobrevivir en regiones no conocidas al transportar con él fuentes de alimento, vestimenta, entre otros, que han sido transportados incluso al espacio exterior. Sin embargo, en el caso de las personas, ocurre otro fenómeno que es exclusivo de los seres humanos: el surgimiento de la cultura (White, 2022). La cultura es un concepto sumamente complejo, pero una definición sencilla sería que son las creencias, lenguaje, valores, tradiciones, costumbres y trato mutuo que un determinado grupo de personas comparte (Naik et al., 2023).
Pero ¿cómo el uso de ciertas especies puede contribuir a la creación de la cultura? Especies muy útiles, como las que forman la base de la alimentación, pueden propiciar que se construyan relatos alrededor de ellas. Los mayas, por ejemplo, creían que el maíz era la materia prima con la que los dioses crearon sus cuerpos (INPI, 2021). Adicionalmente, un grupo humano puede inventar términos lingüísticos para referirse de forma particular a una determinada especie que valora por su uso. Tal es el caso de la abeja sin aguijón Melipona beecheii, que era la especie con la que los mayas practicaban la apicultura en tiempos prehispánicos y cuya miel era muy valorada. Los mayas llamaban a esta especie Xunan kab (Quezada-Euán, 2018), que significa señora abeja y refleja el gran respeto que esta cultura sentía por esa especie. Para proteger a las especies valoradas o garantizar su producción se generaron tradiciones mágico-religiosas mediante las cuales se invocaba el favor de los dioses o se les agradecían sus beneficios sobre las especies cultivadas. Por otro lado, ciertos productos como el cacao, podían alcanzar valores tan altos dentro de un cultura de modo que su consumo estuviera restringido a ciertas clases sociales, de modo que se convertían en símbolo de estatus. Así, dada la presencia de plantas, animales y hongos en todo tipo de aspectos de la vida humana, contribuyen a crear los diversos aspectos de la cultura.
Recapitulando, la etnobiología estudia tanto a los grupos humanos como a los seres vivos que ese grupo humano utiliza y el modo en que el uso afecta tanto a las especies usadas como a los seres humanos con un énfasis en la creación de la cultura.